Hoy un plato de cuchara sencillo y sin ningún tipo de producto cárnico. Es un potaje con fabas tiernas que solemos hacer en casa durante la corta temporada de este producto.
Para calcular la cantidad de fabas es importante saber que 1 kg de fabas con vaina son aproximadamente 1/2 kg de faba pelada. Como he dicho la temporada es corta y por ello este año he congelado dos medio kilos (ya pelada) para consumir un poco más adelante,
Y con la llegada del frío ya apetecen estos platos.
Los que me conocen saben que me gusta comer y probarlo todo, ya tendré tiempo tendré a decir que lo que pruebo no me gusta. Sin embargo, a mi pareja le cuesta un poco más probar alimentos nuevos, de otras culturas o que tengan un aspecto poco apetecible. Todavía recuerdo la cara que ponía cuando me tomaba un arroz de sarrabulho en Ponte da Lima, y más, cuando veía con las ganas que me lo tomaba.
Para mí, es una cuestión de cultura, de como nos educan. Por ejemplo, la primera vez que entraron las algas en casa no parecía muy convencida, y ahora están siempre presentes en nuestra cocina.
Hace un año conseguí, por fin, que me acompañara a un restaurante japonés. Yo tenía muchas ganas de ir a Osushi, en la ciudad de Vigo y, aprovechando una escapada, nos acercamos. Reservamos en la barra, así podríamos ver como elaboraban los diferentes platos.
Después de los aperitivos, Andrés Médici, el chef de Osushi, nos puso un sunomono de escándalo. Ahí vi como Montse, con los ojos muy abiertos, me miraba con incredulidad y me comentaba lo bueno que estaba. A partir de ese momento fue un festival: tataki, takoyaki, unagi roll, nigiri, wagyu, etc. Diferentes pescados en diferentes preparaciones y alguna carne en un ambiente muy relajado y disfrutando de la expresividad del otro lado de la barra en las diferentes elaboraciones.
-"Tenemos que volver", dijo Montse al salir por la puerta cuando marchábamos. Y volvimos hace un par de semanas.
Bien, pues me he animado a hacer sunomono. Una ensalada fresca de pepino y alga wakame a la que le he puesto, también, unos berberechos. Claro, no está a la altura de la que hace Andrés Médici en su restaurante, pero está bien buena.
Comenzamos el año después de un largo parón debido a una serie de acontecimientos que me han tenido muy enredado desde la última publicación. También las fiestas navideñas y sus vacaciones tienen algo que ver.
Lo más reseñable, por inusual, fue que mediados del pasado mes de diciembre tuve la oportunidad de cocinar con Ferrán Adriá al haber sido uno de los 6 ganadores de un concurso creativo organizado por la Fundación Telefónica y supervisado por el mismo Ferrán y Marc Cuspinera(jefe de cocina de El Bulli). Y no fue sólo cocina. Quizá de lo que más disfruté fue de los temas surgidos o planteados en las sobremesas de la cena y comida (más en la cena) que pude compartir con él, con Marc y con los otros cinco ganadores del concurso. Sinceramente, fue toda una experiencia.
Bien, pues ahora lo que nos ocupa. Dejo aquí una ensalada marroquí de garbanzos con cebolla y pimentón. Un plato con mucho sabor que se suele tomar tibio y que en determinadas zonas de Marruecos es muy habitual, al igual que otras ensaladas de legumbres.
Os recomiendo que el garbanzo esté bien hecho, sin llegar a deshacerse. El queso es opcional pero, en mi opinión, está mucho mejor si lo lleva. El resto de los ingredientes que cada uno lo adapte a sus gustos.
Este plato con tan pocos ingredientes es uno de mis platos preferidos. Es un plato tradicional que admite algunas variantes en función de los gustos. Se le puede poner un poco de jamón o aromatizarlo con un poco de orégano. Un chorrito de vinagre tampoco le va mal.
En casa discrepamos como debe quedar el tomate. A mi me gusta como en la foto, que el tomate quede en tropezones, pero a otros les gusta que quede mucho más deshecho.
Se acerca el verano y van apeteciendo platos ligeros y refrescantes.
Esta ensalada de melón y menta con agua de azahar es un plato de la cocina marroquí. Se suele tomar entre platos, cuando se pasa de uno fuerte y picante a otro más suave. La utilización de la miel es opcional y también se puede sustituir por un poco de azúcar.
Si en un día de calor el melón ya entra bien, probad esta ensalada tan refrescante con ese toque de menta.
Para estas cestitas he utilizado unos chicharrones, que en Galicia los hacemos con las partes mas grasas del cerdo, como el cuello y la papada. Se cocinan y se le va quitando la grasa (que también conservamos) y al final queda esta carne, que está deliciosa. Pero para estas cestas se puede utilizar otra carne como el lacón.
El queso (yo he utilizado Arzúa-Ulloa) debe ser cremoso para que se funda sobre la cama de grelos.
Creo que es una buena combinación que resulta un éxito como primer plato o aperitivo.
En tiempo de calabazas no podía dejar de hacer alguna receta con este ingrediente.
Esta es una receta marroquí que se suele hacer para acompañar carnes a la brasa y asados.
Se puede cocer directamente la calabaza en agua en lugar de hacerlo al vapor. Lo único es controlar bien la cocción para dejar la calabaza ligeramente dura. Después escurrirla bien y continuar con las indicaciones del vídeo.
Que cada uno ajuste la cantidad de especias a su gusto, especialmente la cayena.
Suelo tomar ensaladas durante todo el año, pero con la llegada del calor todavía apetecen más.
Sería muy aburrido tomar siempre el mismo tipo de ensalada y suelo variar bastante la preparación para no cansarme.
Como en la anterior receta hice unas codornices en escabeche, decidí utilizar un par de ellas para esta presentación.
Comenzamos el año con una receta ligera, para paliar un poco los excesos de las fiestas. Además, viendo que están ahí los carnavales, habrá que ser disciplinado durante este descanso.
Hablando de disciplina me viene a la cabeza una conversación que tuve hace algunos días con un buen amigo acerca de los propósitos para este año 2013. Me comentó que todos los años se marca dos metas y que siempre las consigue. Este año se planteó no dejar de fumar y no acudir al gimnasio, por lo menos hasta pasar carnavales. Está bien ¿no?
Bueno, el plato de hoy es sencillo, económico y delicioso. Me gusta mucho esta combinación, el mejillón con el grelo.
Es importante que el huevo sea abundante para esta tortilla y así quede jugosa. Y si no podéis conseguir grelos frescos recordad que los hay en conserva.
Durante bastante tiempo estuve buscando un tajín (o tajine), pero no uno decorativo, que se utilizan para servir o presentar el plato ya cocinado. Yo quería uno de barro, que me sirviera para cocinar.
Pensé que en Buño, un pueblecito de alfareros cercano a mi casa, podría encontrar alguno, debido a su proximidad con Arteixo, donde reside una de las comunidades marroquíes más numerosa por densidad de población del Estado Español. Pero no fue así.
También en un par de ocasiones que bajé a Cádiz lo busqué. Me comentaron que en una carnicería regentada por un marroquí podría encontrarlo, pero tampoco lo conseguí.
En una visita a Tanger pregunté en varios comercios por esta olla, pero sólo me ofrecieron las decorativas y me decían que era difícil encontrarlo en el norte de Marruecos, siendo esta cazuela más típica del sur del país. Quizá no supe buscar.
Si, sé que lo podía haber comprado por internet, o incluso hacerme con el de la tienda sueca de muebles. Pero no, yo quería algo más artesanal. Además, lo quería con respiradero, ya que los hay con y sin.
El verano pasado pasé las vacaciones en Girona, y para disgusto de alguno de mis acompañantes paré en casi todas las tiendas y exposiciones de cerámica. No en busca del deseado tajín; la cerámica y la alfarería me gusta mucho.
Para mi sorpresa me encontré con un alfarero que tenía en su exposición una repisa con cuatro tajines.
Me dijo que los hacía sólo para el verano, ya que se los demandaban algunos franceses que bajaban a veranear a la costa de Girona, debido a las influencias de la cultura árabe en Francia.
Como os imagináis, me hice con uno y a través de internet consulté como trabajar con el tajín, pidiendo ver cosas muy interesantes.
Pero sin duda una de las personas que mas me ayudó fue un carnicero marroquí, instalado en A Coruña, que tiene una pequeña carnicería de productos halal.
Me dijo que para cocinar con el tajín no hay que tener prisas, todo va muy lento. Que comenzara por platos sencillos, para coger el punto del barro, y que no fueran con demasiados ingredientes.
Bien, pues como soy bastante aplicado, le hice caso. Compré el RAS-EL-HANOUT(cabeza de tienda), condimento que no puede faltar en la cocina marroquí, y me puse con este pisto.
Ahora me queda pendiente hacer una carne y utilizar el tajín en el horno para ver su comportamiento.
De todo daremos cuenta.
El pasado verano conocí a Riccardo, un chico Caserta, Italia, que pasó el mes de agosto en Oleiros.
Compartimos mesa dos o tres veces e incluso, en una ocasión, cocinó él.
Riccardo es un chico muy joven apasionado por la gastronomía, y de todo lo que probaba tomaba buena nota.
De regreso en Caserta me envió unas fotos de una comida que celebraron en su casa con platos gallegos: pulpo, empanada e incluso tarta de Santiago. La pinta era excelente.
En uno de esos correos que nos intercambiamos me envió una foto de algo parecido a croquetas que le llamó polpette di melanzane. Le pedí la receta y este es el resultado.
Por fin, después de más de un mes, puedo publicar nueva receta. Y es la número 100.
La verdad es que desde finales de mayo me han ido saliendo asuntos que me han entretenido bastante y he dejado de lado un poco todo esto, pero aquí sigo.
La primera semana de junio la pasé en Polonia, un viaje al que fui invitado y del que tengo buenos recuerdos, especialmente por las personas con las que pasé allí los días. El viaje fue intenso y llegué muy cansado. Menos mal que me vine antes de que empezara la Eurocopa.
Allí, en Polonia, me conecté a internet en ocasiones contadas. Una fue para ver quien acompañaría al Depor en el ascenso a 1ª división. Cuando accedí, vi que tenía muchísimos mensajes pendientes de leer, más de lo habitual, pero decidí dar cuenta de ellos cuando llegara a España.
En casa, con mucha más calma, vi que prácticamente la mayoría de los mensajes eran para felicitarme por haber quedado finalista en la categoría de mejor blog gastronómico en el 1º Festival Social Media de Galicia MexilOnseTuits, en que se premiaban ocho categorías más y también había una mención de honor.
Así que el día 9 de junio fui a Bueu, para disfrutar del evento. Y así fue, lo pasé en grandre compartiendo el momento con algunos bloggers gastronómicos (unos nominados y otros no) como Loly, Tito, Rubén o Alfonso, que se llevó el premio.
Entre todos los asistentes compartimos unos productos típicos de la zona y a media tarde, después de las despedidas correspondientes, partí hacia casa.
La receta de hoy es muy popular, sobre todo en el sur del país y es muy fácil encontar recetas de salmorejo en internet. Yo la hago como me enseñaron en Zahara de los Atunes, con picadillo de mojama de atún.
Dejo el vídeo de la receta y el de la presentación de los finalistas en el MexilOnseTuits.
Hace un par de semanas llegó a mi poder un utensilio de cocina con varias cuchillas para cortar las judías verdes, y al ver como funcionaba pensé que tenía que hacer un plato de de estilo italiano pero sustituyendo los tallarines tradicionales por unos vegetales.
Lo que hago son unos tallarines carbonara, supliendo la pasta por los tallarines de judías, la panceta por los champiñones y el Parmesano por el San Simón da Costa.
Hoy traigo una ensalada, que viene muy bien para el verano, a pesar de que por el norte de Galicia las lluvias no desaparecen.
Esta ensalada es muy sencilla y a la vez muy sabrosa. Para ella suelo utilizar el Queso de Tetilla o el Arzúa-Ulloa, dos quesos gallegos con D.O.P. y unas buenas anchoas del cantábrico en aceite de oliva. La calidad del tomate marca por completo el resultado final.
La suelo tomar para cenar, acompañándola con un buen pan y regándola con una copita de un buen vino tinto.
Acaba diciembre y con él se escapa el año. Y ya vamos notando los latidos del 2011, que parece que llega con ganas y que algunos auguran como el trampolín para salir del bache económico. Lo dudo.
El que se va no fue malo para mí. Bien es cierto que hubo mucho trabajo, y eso se nota en el blog. Si os fijáis este fue el año más improductivo del blog, refiriéndome a la cantidad de recetas publicadas y me gustaría que el 2011 fuese más prolífico en este sentido. Tengo que organizarme.
No quería acabar el año sin una receta que se pudiese aprovechar para estas fiestas. Es posible que llegue un poco tarde, pero para un entrante para la cena de fin de año todavía estamos a tiempo de hacerla.
Estos paquetitos los podéis rellenar de lo que más os guste pero con el pato y melocotón están muy buenos.
También, la mitad del melocotón entera y pasada por la plancha acompañada con el resto de las verduras cortaditas y salteadas hacen una excelente guarnición para algunas carnes, como un confit de pato, por ejemplo.
Durante este año conocí a otros blogueros gastronómicos en diferentes encuentros, me empapé de conocimientos en varios cursos y talleres de cocina, continué aprendiendo de toda esta extensa red de blogs gastronómicos que tanto me ayudan. Además, el día 26 de este mes, para rematar el año, me entrevistaron Xosé Manuel García y Berta Castro en el programa Come e Fala de la Radio Galega. El trato fue muy cordial, la experiencia muy buena y no puedo negar cierto nerviosismo, que se me nota durante la entrevista.
Bien, pues os dejo con la receta y la entrevista, que espero que os gusten.
Os aseguro que las 40 personas que asistimos quedamos boquiabiertos al ver trabajar a este chef.
Fue un espectáculo. Un recital de técnicas, de información, de creatividad, dignas de admirar.
A pesar de una fuerte otitis, Dani, no paró ni un solo instante y, como siempre, con su simpatía -con esa sonrisa imborrable- y cercanía hizo del taller algo más que un encuentro sobre gastronomía.
Si queréis ver alguna fotografía de este encuentro puedes pinchar AQUÍ
Bueno, y ahora ya con los pies en la tierra, presento un plato con un puré de coliflor que hacía tiempo que quería realizar.
Para hacer el puré no hay medidas justas, lo importante es que esté a gusto de cada uno.
Lo más sencillo es que juguemos con la patata y el agua de cocer la coliflor hasta conseguir un puré, más o menos espeso y fino, que nos agrade.
Yo utilicé la mitad de la patata que se ve en el vídeo y le añadí aproximadamente ¼ de litro del agua de la cocción. El resto es muy sencillo, tal y como se ve en el vídeo.
En cuanto al pescado, el rape le va de cine, o también un buen bacalao confitado.
¡Hola! El calabacín me gusta mucho y combinándolo con el huevo me parece un bocado estupendo. En esta ocasión hice una tortilla, pero podría haberlo hecho en revuelto. Finalmente me decidí por la tortilla al parecerme más fácil de comer con la mano.
Un plato sencillo, fácil de realizar y con muy buena aceptación.
Me gustan las cremas de verduras, hortalizas o legumbres, especialmente cuando llega el frío. Normalmente una crema se hace con un sofrito de cebolla, con un buen caldo y las verduras que elijamos. Esta es completamente diferente y es necesario que os gusten los lácteos para que sea de vuestro agrado. De elaboración sencilla es un primer plato contundente, vamos, que llena. Ya me contareis. Saludos.
Hola. Durante el pasado verano probé varias platos de cocina árabe y lógicamente ahora caen en el blog. Este plato nos lo preparó una cocinera marroquí y fue el primero de una cena en una noche que no podré olvidar y, Sara, mi hija, tampoco.
Hola. Ya hace un mes y medio que no publicaba una nueva entrada en el blog. Entre las vacaciones y unas pequeñas reformas que realizamos en casa, que nos obligaron a dejarla libre unos días, me ha sido imposible. De todas formas, todo este tiempo me ha valido para descansar y volver con mas ganas.
Hoy presento unos falafel, un plato árabe, de fácil preparación y gran resultado. Espero que os guste. SALUD